Defender la dignidad de cada persona fue el ideal de Jesús, nuestro desafío.

martes, 17 de agosto de 2010

Con once años estudiaba primer grado

Por primera vez José, a los once años, iniciaba sus estudios en la Institución Educativa Iberia, una escuelas situadas en el barrio Once de Noviembre, uno de los barrios marginales de Tumaco.

Su madre es cabeza de hogar y tiene cuatro hermanitos. Para sobrevivir ella conchaba y pelaba camarón, y José se quedaba cuidando a sus hermanitos menores. Cuando la mamá estaba enferma era José el que iba a conchar, un trabajo duro, pues tenía que internarse en los manglares llenos de mosquitos insorportables que pican todo el cuerpo mientras metía su manita en la arena buscando las conchas.

Al principio le costó mucho hacer la letra e, es increible que a esa edad no conociera las vocales, durante un mes trabajó las vocales con un esmero digno de admirar. Pero más increíble aún es que después de dos años el niño sabía leer, escribir, multiplicar y dividir. Era el mejor de su salón. Su mamá estaba orgullosa. Y José se veía exultante de alegría viniendo a la escuela con su bolsito y su cuaderno. En pocos niños he visto tanta alegría de venir a estudiar, no hay palabras para definirlo.

José ya no será un analfabeto como su mamá, podrá leer una carta, un libro, escribir y no dejarse engañar por el patrón cuando le venda las conchas que sacó del manglar con tanto sufrimiento.

Es probable que en Tumaco no pueda estudiar algún oficio, porque realmente no hay dónde. Tal vez el Estado invierta en este Municipio y más adelante pueda seguir sus estudios.

Teatro por la vida

Jóvenes de Tumaco, con el apoyo del Servicio Civil por la Paz, presentan en diferentes escenarios de la ciudad una obra teatral llamada “Pescao envenado”. Dicha obra relata diferentes propuestas de muerte que reciben los jóvenes y cómo estos se dan cuenta que son propuestas envenadas y las rechazan.
En medio de una cultura del miedo y del silencio es de destacar la iniciativa de estos jóvenes que a través del teatro y de la música dicen sí a la vida públicamente en diferentes escenarios de la ciudad, y sin duda ayudan a pensar a otros jóvenes de su misma edad en la mentira de las propuestas de los actores de la muerte.