Alrededor de 100 personas caminamos por las calles del barrio Nuevo Milenio, uno de los barrios de invasión (ilegales y marginales) de la ciudad de Tumaco. Me imaginaba a Jesús caminando por aquí , con los últimos, los marginados del sistema, donde los jovenes no tienen derecho a la universidad, ni a un trabajo digno, mientras a otros les sobra. Ayer, a las cinco de la tarde, una joven que es voluntaria en la biblioteca popular estaba de mal genio, y le pregunté por qué. No me lo dijo al principio, pero después de una cosa me dijo que no había desayunado, ni comido.
Jesús, camina con estos jóvenes y toca la conciencia de los que tienen demasiado para que compartan y presionen para que las cosas cambien, esta injusticia no se puede tolerar.
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